Creada en 2005, se trata de un territorio de conservación y turismo de base comunitaria administrado por comunidades huilliches, donde se protegen bosques de alerces milenarios y playas vírgenes como Caleta Cóndor, que parece un trozo del Caribe, pero está en pleno sur; además de sectores de exuberante naturaleza virgen, como Caleta Huellelhue.